Ladies and gentlemen,
en el resumen del año pasado me excusaba por haber dibujado poco y adelantaba que me había involucrado en un proyecto importante no relacionado con el noveno arte que se podía prever que me robase también algunas horas de dibujo y, sí, hételo aquí. En qué lío me he metido.

 

El bebito primogénito llegó sano y fuerte y guapísimo. Su belleza es sobrehumana. Llenaría internet y las redes sociales de fotos suyas y caeríais todos rendidos a sus pies pero mi señora se piensa que está en un programa de protección de testigos y solo me deja compartir con vosotros algunas fotos muy concretas.