Los artículos de Cómo ganar dinero con los webcómics y Cómo dibujar cómics tuvieron tan buena acogida que me he envalentonado y me ha dado por contar también todos los trucos que sé para conseguir más lectores. Me he apoyado en mi experiencia y en las estadísticas de por dónde llegan las visitas a mi web, con lo que queda un poco especializado para webcomiqueros, pero creo que hay algunas ideas que también pueden ser de utilidad a webmasteres en general.

Por supuesto, antes de buscar trucos milagrosos que nos ayuden a difundir nuestras chorradas, lo primero y lo más importante es hacer algo que la gente guste de leer y de compartir.

Hay muchos gurús de Internet son capaces de llenar páginas y páginas sobre la infinita importancia del contenido (es decir, sobre lo importante que es dibujar y escribir cosas dignas de ser leídas), yo creo que ya vale, que casi podemos dar por supuesto que si pones algo online es que ya confías que puede gustar a alguien, y proceder a partir de ahí.

Antes de nada, recomiendo instalar un contador de visitas como el Google Analytics o el Statcounter, para poder comprobar qué funciona y qué no. Yo tengo ambos, el Analytics y el Statcounter, no son incompatibles, el Analytics vale la pena tenerlo porque es la repolla, da más información de la que un humano normal es capaz de entender, y el Statcounter porque es sencillo y fácil y es el que llevaba usando de toda la vida y me gusta seguramente porque es a lo que estoy acostumbrado. Los números difieren según en qué contador los mires, parece que no hay manera que la comunidad científica internacional llegue a un consenso sobre lo que es una visita única o un visitante repetido, pero da igual, lo que nos interesa a nosotros es ver cómo evoluciona el tráfico y de dónde está viniendo.

Las estadísticas son un poco como las entrepiernas, que aunque despiertan curiosidad y a cada cual le suele gustar mirarse las suyas, en general prefieren no mostrarlas más allá de los círculos íntimos, pero en Listo Entertainment somos poco pudorosos.

Hete pues aquí el origen de nuestras visitas según el Analytics:

La mayoría de visitas aparecen como “Tráfico de búsqueda”, que significa que llegan desde Google. Tratar de aumentar estas visitas que llegan a través de buscadores es lo que viene a llamarse SEO (acrónimo de Search Engine Optimitzation). La gente que se dedica profesionalmente a esto también son coloquialmente llamados seos, y han pillado un poco de mala fama porque hay algunos que son unos pesaos y se pasan todo el día o tratando de convencerte para que linkes las webs de sus clientes o tratando de convencerte de que su trabajo es más difícil de lo que parece. Pero vale la pena estudiar un poco el funcionamiento de Google, no sólo porque es fascinante sino también porque nos traerá lectores extra.

Lo que Google (y en general cualquier buscador) trata de hacer es enterarse de qué va tu web y qué importancia tiene en comparación con otras páginas, para poder decidir si mostrarla o no en cada una de las búsquedas y, en caso de hacerlo, en qué posición ponerla. Si tenemos en cuenta la inmensa cantidad de páginas que se crean cada día en la red y la cantidad de palabras diferentes que hay en cada página, lo que hacen los buscadores es una tarea alucinante de aquellas que cuanto más piensas en ella más asombra (la explican bastante bien en el Howstuffworks). No sé qué sería más alucinante, imaginarse a montonazos de personas tratando de evaluar y ordenar las páginas de Internet o tratar de imaginarse programas informáticos capaces de hacerlo automáticamente. En todo caso, se trata de lo segundo. Los que navegarán por tu página tratando de extraer información para clasificarla y valorarla no serán humanos, si no programas informáticos a los que se llama robots para que molen todavía más. Nuestra tarea es pues ayudar a estos robots a encontrar nuestras cosas y a clasificarlas y, ya puestos, tratar de convencerles de que son cosas importantes.

Lo primero se logra con lo que se suele llamar on-page SEO y lo segundo con lo que se suele llamar linkbuilding. El uso de anglicismos no es sólo para fardar y para impresionar a los que no conocen la jerga, es también que vivimos en un país de mierda que en tecnología no ha creado nada propio desde la invención del futbolín, y no sólo no inventamos nada sino que tardamos en traducir los neologismos y, a la que despiertan de la siesta los abuelitos que dormitan en los sillones de la RAE, ya han tenido tiempo de aprender idiomas hasta los ingenieros españoles.

Pero bueno, empezando por el on-page SEO, que es lo más aburrido, el principal problema que nos encontramos es que los robots de Google, como las personas mayores, no son muy espabilados interpretando imágenes y por tanto no leen cómics.

Para que se enteren de qué van nuestras viñetas es imprescindible que pongamos también textos. Un cómic sin título, sin descripción, sin etiquetas y sin comentarios es un cómic invisible para Google. Lo ideal desde el punto de vista del SEO es que haya textos por todos lados, que todos estos textos hablen de lo mismo que el cómic, y que en ellos salgan las mismas palabras que en las etiquetas.

Pero cuidado, a veces los posts sobreoptimizados pueden quedar aburridos, repetitivos, y explicar en prosa lo mismo que explican las viñetas puede matar el chiste. Pensar sólo en los robots y olvidarse de los humanos tampoco es buena idea.

El título, por ejemplo, es importante no dejarlo en blanco ni poner en él algo neutro como la fecha o el día de la semana, pero ojo también con los spoilers, porque hay lectores que lo leen antes de leerse el contenido del post.

En el texto que acompaña el cómic en cuerpo del post, lo ideal es que también lo haya y que hable de algo relacionado con el tema. Hay quién recomienda incluso transcribir los diálogos de las viñetas (opción factible si rotulas con el ordenador, pero un coñazo si lo haces a mano). Yo personalmente prefiero no redundarme y pego ahí una frase célebre aunque no venga a cuento (es algo que ya hacía de antes, no será lo óptimo, pero es lo que hay).

En la descripción (entre etiquetas HTML si te lo programas tú mismo o en el campo excerpt si usas WordPress) sí que creo que es importante poner claramente (pero sin spoilers) de qué va ese cómic o ese post concreto, porque es la descripción que saldrá en las búsquedas y en las redes sociales si alguien comparte por ahí el enlace.

Y en las etiquetas, palabras clave sobre los temas que tratas. Dejar el campo de las etiquetas en blanco o poner palabras inventadas es perder lectores.

Ya puestos, también puedes llenar la descripción de la imagen y el texto que aparece cuando pasa el cursor por encima (yo opto por pegar lo mismo que he puesto en la descripción del post).

Y la URL, mejor que también incluya palabras legibles, es decir, mejor listocomics.com/camping que lc.com/c=?21%p=&477

Luego, en el mejor de los casos, nuestros lectores nos ayudarán añadiendo todavía más texto en forma de comentarios, por eso recomendaría tener los comentarios siempre habilitados y no poner trabas como captchas o la obligatoriedad de dar escribir la dirección de email antes de comentar.

Así explicado, parece largo y coñazo, pero luego cuando te pones es un plis-plas. Y con esto ya casi está. Ya has hecho el on-page SEO. Antiguamente Google era más rudimentario y se le podía hacer creer que una página era más importante que otra si incluía muchas veces la misma palabra (keyword stuffing, lo llamaban), pero esto creo que ya no cuela. De hecho, la mayoría de trucos de SEO que corren por Internet quedaron obsoletos con las últimas actualizaciones del algoritmo de Google. A los spamers se les ha complicado la vida, pero los creadores de contenido creo que hemos salido ganando, para hacer el onpage cada vez hay que hacer menos líos, basta con seguir creando y poner los textos necesarios para facilitarle el curro a los robots.

Hecho lo cual, ahora lo suyo es convencer a los robots de que lo que publicamos es importante. Es la hora del linkbuilding, nena, es decir que toca tratar de conseguir enlaces entrantes, ya que, para determinar la importancia de una página, lo que hacen los robots es mirar qué otras páginas enlazan hacia ella.

En principio, a más enlaces entrantes, más importante es una página, pero no todos los enlaces cuentan igual. Los enlaces de páginas importantes cuentan más que los de las páginas menos importantes. En la Wikipedia había esta ilustración con bolitas que ayuda bastante a verlo de forma intuitiva:

Las bolitas de colores simbolizan páginas web

La bolita amarilla es más importante que las bolitas verdes porque tiene más enlaces desde otras bolitas, pero la bolita naranja es más importante que la bolita amarilla porque, aunque sólo tiene un enlace entrante, este proviene de la bolita roja, que es muy prestigiosa.

Por otro lado, las páginas recién estrenadas tienen extra points de actualidad porque puede que sean buenas aunque todavía no tengan enlaces entrantes; y las páginas antiguas que de vez en cuando siguen recibiendo enlaces entrantes también tienen extra points por antigüedad.

Y los enlaces de páginas que tienen pocos enlaces salientes también puntúan más que los enlaces de directorios o páginas abarrotadas en general.

Y los enlaces entre páginas que tratan temas parecidos también puntúan más que los enlaces que a Google le parece que no vienen a cuento.

Y los enlaces espontáneos y unidireccionales puntúan más que los enlaces recíprocos.

Y los enlaces en los foros, los comentarios en los blogs, en páginas wiki y en redes sociales no cuentan nada o casi nada, porque suelen llevar el atributo “nofollow” que indica a los robots que la página en la que se encuentran estos enlaces no les da importancia porque pueden tratarse de enlaces de spam.

Y las páginas que tienen enlaces salientes hacia páginas importantes también se consideran más importantes que las páginas que tienen enlaces salientes hacia páginas chungas (cuidado especialmente con las páginas de spam viagrero, casinos y alargadores de pene). En general, enlazar a la “competencia” no es tan mala idea como la gente cree, de hecho parece especialmente buena idea si el contenido al que enlazamos es de calidad, trata temas relacionados con los nuestros y aporta algo al contenido de nuestra web.

Y normalmente no podemos controlar el formato de los enlaces entrantes, pero molaría. Un enlace cuyo nombre y atributos informa correctamente sobre el contenido al que apunta también puntúa más que un enlace sorpresa. Por ejemplo el link Cómic sobre el sexo tántrico seguramente tiene más valor que el link Clica aquí aunque apunten al mismo sitio.

Todos estos cálculos sobre la importancia de cada página se llevan a cabo con algoritmos más o menos secretos y se reflejan en el PageRank, una especie de puntuación que va del 0 al 10. Tienen un 0 las páginas huerfanitas sin enlaces entrantes. Tienen un 10 pesos pesados como Facebook o Google. La página principal de Listocomics.com ahora mismo tiene un 5, que en términos globales parece un aprobado justito, pero en el poco competitivo sector de los tebeos podríamos decir que estamos partiendo la pana.

Para complicarlo un poco más, últimamente Google trabaja también con un AuthorRank que valora a los autores de páginas web y le permite asignar a los autores más o menos importancia a partir de la importancia de las páginas web que estos crean, y asignar a las páginas más o menos importancia según la importancia de sus autores, también en plan recursivo. Un buen lío, fascinante o acojonante, depende del carácter de cada cual, o dependiendo del día, yo mismo hay días que me maravillo y me postro ante el poderío del gigante blanco y hay días en que temo un poco por el inmenso poder que este monstruo está acaparando.

Hace muy poco tiempo, las intervenciones en la red eran relativamente anónimas y eso era parte de su encanto o su principal debilidad, depende de a quién consultases. Google parece empeñado en acabar con este anonimato y su primer paso es privilegiar las páginas que vienen “firmadas” vía Google Plus.

Si no te avergüenza que tu nombre real se asocie a tu página web, puedes ayudar a Google a calcular tu AuthorRank (y así ayudarle a asignar valor y visibilidad a tus páginas) haciendo lo siguiente: a) rellenar tu perfil de Google + de manera que consten en él todas tus páginas, y b) enlazar desde cada una de ellas a tu perfil en Google + con enlaces que lleven el atributo rel=”author”.
Este truco es oro. Si no lo conocías y lo acabas de aprender aquí, espero un jamón a modo de agradecimiento. No sólo vas a tener más prestigio a los ojos del gigante blanco, también puede que se anime a mostrar tu bello rostro entre los resultados de las búsquedas, llamando la atención sobre tu página y maximizando el número de clics. Miren lo mío que bonito queda:

Cómics para lectores inteligentes.

Si a parte del jamón quieren mandarme un par de ensaimadas, también serán bienvenidas.

Y ahora ya toca mirar lo del linkbuilding propiamente dicho. La idea principal es lo que decíamos al principio, crear posts que la gente quiera enlazar a gusto, lo cual es más fácil de decir que de hacer.

Pensad que muchos seos trabajan para empresas que les pagan por posicionar páginas en las que no hay nada interesante, sólo formularios de compra, y las pasan putas. Uno de sus trucos es tratar de crear contenidos especiales, simpáticos, divertidos, sorprendentes, que atraigan enlaces, que la gente guste de compartir, que se vuelvan “virales”. Esta estrategia también tiene un nombre molón: linkbaiting (anzuelo de links) y a veces es un cantazo porque no tiene más relación con la página que en realidad está tratando de promocionar que un par de enlaces en el pie.

Pero ostras, los que hacemos webcómics ya tratamos que cada post sea especial, simpático, sorprendente, viralizable, cada post que hacemos ya pretende ser un linkbait… Y sin embargo, a veces se nos ocurren coñas que se salen un poco de lo normal y que linkbaitean por todo lo alto. Lo que más triunfó de toda la historia de listocomics.com fue lo de Estas navidades regala sexo oral, seguramente porque era una mezcla perfecta de erotismo fino, activismo político y trabajo en equipo. Otros intentos de repetir el fenómeno como lo de las Postalitas de San Valentín para corazones solitarios tuvieron una acogida mucho más modesta.

Otra cosa que funcionó bastante bien fue la batallita de El año que trabajé para 20 minutos, a la gente le dio morbo porque era una batallita real y aireaba trapos sucios. Pasé un poco de vergüenza, pero creo que valió la pena. Toda la promoción que me habían prometido los del 20 minutos y que no me parecía a mí estar recibiendo la conseguí escribiendo el ladrillo este.

Y sacar libros también funciona, otros dos de mis posts con más enlaces entrantes son el del Gran libro de la cinefilia y el álbum amarillo del Listo. Curiosamente el primero, pese a ser algo más humilde y autoeditado, tuvo más repercusión online que el segundo. Sigo comiéndome la cabeza pensando algún truco para que los blogs de reseñas de cómics se dignen a hablar de lo mío, que parece que los webcómics y los cómics en papel vivan en universos diferentes incluso cuando los webcómics sacan recopilatorios en papel.

Antiguamente había llegado a conseguir también bastantes enlaces por el simple hecho de asistir a salones del cómic y escribir posts con horarios y listas de webcomiqueros asistentes, pero ya no suele funcionar. Ahora parece que lo mínimo que tienes que hacer es montarte tus propios follones (hete ahí la Comicome, la Listoparty o los Premios Listo de Oro).

En general, sin embargo, los posts que más han funcionado como anzuelo de links han sido casi todos posts normales con viñetas. Seguiremos escribiendo ladrillos de vez en cuando y montando Comicomes y Listos de Oro porque es divertido, pero de cara al SEO a menudo lo más productivo es dedicar el rato a hacer lo que sabes hacer, es decir webcómics en el caso de los webcomiqueros. Algunos ejemplos de posts de cómics con un buen número de enlaces entrantes son los de Brutalidad policial, Distopía, Ni de izquierdas ni de derechas, Mea culpa y Mossos d’esquadra, fíjense que casi todos ellos son de temas de actualidad y con contenido político.

Está claro que los cómics de actualidad y de política son los que tienen más tirón viral, seguramente porque, más allá de la calidad del chiste, mucha gente se anima a compartirlos por activismo, pero en mi casa también nos gustan los temas eternos, la ciencia, el amor, la gastronomía, temas que quizá no arrancan tan fuerte pero que te permiten tener un archivo que no pasa de moda porque su contenido es perenne como las hojas del olivo (evergreen es el anglicismo de uso común) y que al cabo del tiempo puede volver a “resucitar” cuando recibe un nuevo enlace entrante o cuando alguien lo vuelve a compartir en alguna red social. Algunos ejemplos de coñas que funcionaron relativamiente bien como imanes de enlaces pese a no tratar temas de actualidad: Fotografías, Las propiedades térmicas de los polímeros, Las encías, El amor es divertido, A la cubana.

Los seos de las empresas con pasta también consiguen enlaces pagando por ellos o, más sutilmente, esponsorizando cosas, webs, eventos, asociaciones. Yo esto no lo he probado, tengo la impresión que ya pierdo bastante el tiempo con la tontería de los cómics, sólo me faltaría perder también dinero.

Sin embargo, soy amigo de regalar mi “trabajo” (entendiendo como “trabajo” esto que hago en pijama y que me resulta siempre muy placentero, no lo de la docencia presencial, que me hace madrugar por las mañanas y tengo que ponerme pantalones y a veces pelearme con adolescentes, que es algo que también resulta gratificante pero prefiero hacerlo cobrando), y no me importa que la gente pille los cómics y los ponga en sus sitios, porque me hace ilusión que los lea cuanta más gente mejor (tener muchos lectores me parece más interesantes que tener muchas visitas) y también porque normalmente los que pillan mis viñetas para sus blogs tienen el detalle de enlazar la fuente. Y estoy encantado de colaborar con El Estafador y la Cadena Ser y de hecho con cualquiera que comparta mi sentido del humor. Y fijaros que los enlaces que hay en El Estafador son mierders porque redireccionan a traves de http://www.elestafador.com/publicidad/listocomics.htm, pero los de la Cadena Ser son de puta madre desde el punto de vista del SEO.

Ya puestos a tirar la casa por la venta, tengo el Creative Commons en modo regalado, para que cualquiera pueda pillar mis garabatos y hacer con ellos lo que les plazca. Doy por sentado que la mayoría de la gente que los usa es buena y me enlaza espontáneamente. Y los que no lo hacen, no pasa nada, porque ya firmo los cómics con la URL de mi web, y aunque eso no lo vea Google quizá lo verá alguien a quién le guste y decida visitar el sitio. Y los mamones que se toman la molestia de pillar viñetas de otros y borrar la firma, pobrecicos, pues nada, nos lo tomamos como un cumplido, tampoco vamos a estresarnos en plan SGAE, que en mi casa los chistes no se nos gastan porque cada día se nos ocurren más.

Y ya que hablamos de no estresarse, os comento lo de las penalizaciones de Google, que también es un mundo. En 2008, cuando salió la campaña Estas navidades regala sexo oral, triunfó tanto y recibió tantos enlaces entrantes de repente, que Google debió pensar que muchos de ellos los habíamos comprado, porque se puso celoso y dejó de mandar visitas durante un año. Ahora ya volvemos a llevarnos relativamente bien, pero durante esos 12 meses le eché mucho de menos y tuve muchos sentimientos ambivalentes sobre nuestra asimétrica relación y sobre lo injustas y arbitrarias que pueden llegar a ser sus decisiones.

Si, por cualquier cosa, Google te penaliza, lo primero que tienes que hacer es tratar de averiguar por qué y luego entrar en Google Webmaster Tools y solicitar una reconsideración con una carta formal en la que debe quedar patente tu arrepentimiento, y en la que debes explicar qué es lo que hiciste mal y qué has hecho para solucionarlo. Si no crees haber hecho nada malo, te va a costar más que la redacciones de los exámenes de acceso a la universidad. Así de dura es la vida del webmaster despechado.

Por supuesto, aunque Google penalice la compra-venta de enlaces en general, no penaliza la compra-venta de enlaces a través de Google Adsense y Google AdWords. Billones de euros se saca el cabrón anualmente. Y eso que yo probé AdWords con un vale de 50€ que me llegó por haber puesto anuncios del Adsense (más información sobre el Adsense en el ladrillo sobre Cómo ganar dinero con los webcómics) y no noté ningún incremento de visitas digno de pagarse y no me atrevería a recomenadarlo a nadie que no sea una gran corporación.

Esto de castigar la compraventa de enlaces y al mismo tiempo forrarte haciendo de intermediario en la compraventa de enlaces es un poco mangante, y sólo lo lograrán peces gordos como Google, que tiene prácticamente el monopolio de la búsqueda y de la publi online. Contrariamente a lo que dicen los dogmas neocon, los mercados libres llevan a los monopolios y los monopolios llevan a las prácticas abusivas. Pero Google no tiene todavía el monopolio absoluto, también llegan a veces vistas desde otros buscadores, ojo. El siguiente buscador más poderoso en occidente es el Bing, pero también existen Yahoo, Blekko y Yandex y los chinos Baidu, Sogou y Soso. Sin embargo, el poderío del gigante blanco es tal que la mayor parte de las webs sobre SEO ni mencionan a sus competidores, y podemos suponer que más o menos se basan en las mismas cosas, de manera que si conseguimos salir bien parados en G también saldremos más o menos bien parados en los otros.

También se han llegado a dar casos de visitas que venían directamente a través de enlaces en otros sitios que no eran buscadores, sobretodo a través de redes sociales. Os lo cuento en Cómo tener más lectores online 2: La red social.

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