Los listos también ligan #1

LA POESÍA :


Quizás no te gusta la poesía, aunque es probable que prefieras no reconocerlo en público.
El hecho de que los poemas subyuguen el contenido a la forma y usen palabras raras y frases desordenadas puede ser la causa del sopor que te provocan.
Seguramente la poesía rimada te parecerá cursi, y la poesía no rimada te parecerá sólo un conjunto de fragmentos de prosa cuyo autor ha sido demasiado incompetente o demasiado gandul para conectarlos siguiendo las normas gramaticales convencionales.
Pero también puede no gustarte un martillo y sin embargo lo usarás cuando quieras endiñar clavos… ¿no? Ya sabes a qué me refiero, no te hagas el tonto.
Porqué, amigo, “los listos también ligan”, aunque tengamos que superar la vergüenza de regalar un poema a nuestra media mandarina!

Interesante paradoja: tu media mandarina debe estar tan poco dispuesta como tú a leer poesía, y sin embargo regalarle un poema casi garantiza que la entrepierna se le hará aguas.
No me preguntes por qué, pero resulta que los poemas, a parte de ser gratis, dan un aire intelectual y sensible…
Y supongo que si haces creer a tu churri que tú la crees capaz de apreciar la poesía estarás halagando su vanidad, y halagar la vanidad de alguien es la mejor manera de pillar cacho. (Se puede comprobar empíricamente).
Ahora bien, quizás creas no disponer de tiempo ni capacidades para escribir un poema… ¡Venga ya! ¿Acaso crees que será más sencillo levantarte del sofá y salir de casa a comprarle un CD o una pulserita?
Bueno, si eres muy cabezón sí que te será más fácil darle un regalo convencional, pero desde luego que no será tan barato ni tan efectivo como regalar poesía… Y al fin y al cabo, si tú fueses una persona convencional no estarías leyendo listocomics.com!

Vamos a ver entonces qué alternativas tienes:

a) escribir tú mismo el poema de marras;
b) copiar un poema de un escritor de poemas profesional;
c) copiar un fragmento de una canción y decir que es un poema.

Luego tienes que decidir qué nombre pondrás debajo (uséase la firma), y es una decisión casi tan trascendental como la anterior.
Puedes:

1) Firmarlo con tu nombre (puedes incluir el apellido si eres muy chulo o si quieres evitar confusiones)
2) Poner un nombre ajeno (las opciones son infinitas pero se suele poner el del autor real de la obra)

Dos por tres, como ya sabrás, da un total de seis combinaciones, y ninguna de ellas es más válida ni menos válida: la elección de una u otra dependerá solamente de tu nivel sociocultural y del de tu churri. Supongo que más o menos conocerás tus propias limitaciones, pero para averiguar un poco más sobre las limitaciones de tu media mandarina hay muchos trucos (fíjate en si mueve los labios cuando lee, comprueba si es capaz de usar más de dos dedos para escribir a máquina, pregúntale si le gustan las películas de la Disney…)

En caso de duda, la opción c.2 (canción + nombre ajeno) suele ser la apuesta más segura, sobretodo en una época en que la palabra “poesía” se ha degradado tanto que ya se consideran poemas esas enumeraciones majaderas que canta el Sabina… Vamos, que todo vale, incluso Estopa o Alex Ubago, no tengas vergüenza.

La opción c.1 (canción + tu nombre) ofrece sin embargo mucha más satisfacción personal que la opción anterior… si cuela. Y casi te aseguro que colará si tienes la delicadeza de no plagiar un hit de los 40 principales. Para asegurar el tiro, tienes que ir a la sección de cantautores de tu tienda de música y escoger cualquiera de las mil canciones cuyo título contenga palabras como “amor”, “corazón”, “pasión”… y cuyo cantante no sea conocido más allá del rellano de su escalera.

La opción b.1 (poema profesional + tu nombre) es mucho más arriesgada, pero si cuela todavía es más gratificante: no sólo tu media mandarina se sentirá halagada porqué creerá que tú la consideras capaz de apreciar la poesía, si no que además tú también te sentirás halagado al ver que tu churri te considera capaz de escribir algo que en realidad ha escrito una persona que se dedica profesionalmente a escribir cosas así.
Aunque cuele, esta opción tiene el peligro de que secretamente tu media mandarina te tome por gilipollas (pues las poesías de los poetas profesionales suelen desagradar aun más de lo normal si no van seguidas de un nombre con prestigio). Pero en caso de que tu media mandarina algún día decida echarte en cara lo cursi que eres, siempre podrás culpar a Gustavo Adolfo Bécquer o a Juan Ramón Jiménez.
De todas formas, tú escoge un poema corto o copia sólo un fragmento, para no aburrir.

Sobre la elegante combinación b.2 (poema profesional + nombre ajeno) poco hay que decir, es una opción de cobardes, pero siempre queda bien. En caso de duda, escoge un poema de Pablo Neruda, o al menos fírmalo como Pablo Neruda, más que nada porqué se hizo una peli en que salía y eso siempre son extra points.

Y si eres tan chulo como para atreverte con la opción a.1 (poema original + tu nombre) tus colegas es posible que se rían de ti y piensen que tienes demasiado tiempo libre y demasiado poco ingenio, pero la verdad es que yo he usado esta opción más de una vez y no ha dado malos resultados. En ocasiones acaba uno antes sentándose un momentito a crear, que no yendo a buscar libros o dándole al google en busca de cursiladas escritas por otros.
Eso sí, no caigas nunca en la trampa de intentar personalizar la obra usando nombres propios, y menos en la rimas, pues entonces si algún día quieres reciclar el poema tendrás que buscarte una media mandarina cuyo nombre rime con el de tu media mandarina actual y a veces es muy complicado.

Pero mi favorita es sin duda la opción a.2 (poema original + nombre ajeno).
Podrás pensar que es absurdo matarse a escribir algo y luego firmarlo con el nombre de otro, pero pruébalo y ya verás que, si cuela, la satisfacción personal que proporciona compensa con creces el esfuerzo. Te morirás de ganas de decirle a tu media mandarina que esa basura la has escrito tú, pero vale la pena renunciar a ese momentito de gloria, pues el gustazo de poder contar que alguien confundió tu escritura con la de Lorca, Machado o Goytisolo te hará sentir mucho más popular entre tus amigotes… y eso es casi tan bonito como el amor.
Y esta opción cuela más fácilmente de lo que puede parecer: piensa que tu media mandarina no se va a poner a analizar la métrica de unos versos firmados por una celebridad!
Con contarte que yo una vez me curré 4 pareados, los firmé como Fiodor Dostoievski y coló (me supongo que el hecho de que un escritor ruso escribiese rimas en español sirvió para justificar mi pobre ortografía de ingeniero…)

Bueno, antes de despedirme una última nota: cuando tu media mandarina finja que la chorrada que le has regalado le gusta, acuérdate siempre de fingir que te lo crees.

Y eso va a ser todo por hoy,

feliz acoplamiento!


El Listo
listocomics.com

PD: Se convoca un concurso de poemas aquí mismo en los comentarios. El ganador recibirá un aplauso y una suscripción gratis a nuestro newsletter o, en caso de que ya esté subscrito, un aplauso y una birra. (Tema libre).

Share Button