Anillos de bodaLadies and gentlemen, el amor, oh, el amor, es una locura. Y a veces la locura llega a extremos tan graves que la gente decide aparearse para siempre y encima quieren que conste en acta y lo celebran ante amigos y familiares. Y a veces el amor es tan grande que los enamorados, cegados ante consideraciones de carácter estético, deciden que en un día tan especial es una buena idea agasajar a esos amigos y familiares con un tríptico desplegable garabateado por el menda.

Hete aquí un ejemplo: la boda de Maite y José en l’Avellana (30/6/2012).

Vaya con cuidado con los enamoramientos. Nadie está a salvo. Usted podría ser el próximo en contratar nuestros servicios.

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